lo que el viento no se alcanzó a llevar

Saturday, September 27, 2008

el hombre de la foto



Estaba desocupando el pendrive y vi que tenía (aún) las inmortales fotos del Cementerio General. Fotos que con mi buena amiga Catalina algún día de este año fuimos a sacar para un trabajo de Historia, trabajo que nunca revisaron.


He visitado a los que he comentado, y me quedé pensando en unas cosas que en ese paseo escribí, un comentario que hace unos días (semanas, meses que se yo) hice. Comentario que me hace pensar en el hombre de la foto ( apropósito hay un documental que se llama el hombre de la foto, es terriblemente bueno). Hombre al cuál perseguí por la ciudad de los que están del otro lado. No me sé su nombre, ni su edad, que donde vive, por qué estaba ahí. Tampoco me se ese secreto inconfesable que todos tenemos, cuál era su arrepentimiento irreversible, su sueño inalcanzable o su amor inolvidable, pero sin embargo, me di la libertad de paparaziarlo sin verguenza alguna.


Es super raro como actuamos los seres humanos, me incluyo en esto, hay veces en que me gustaría tener el menos contacto posible con las personas, por qué? no sé. Siento que aveces estamos solos en la ciudad, y recurrimos a medios como estos para no sentirnos así.


Me da lata, por decirlo de alguna manera, que por ejemplo cuando vamos en un ascensor, no sepamos bien si fijar la mirada en los número o en la puerta, pero nunca nos fijamos en nuestro compañeros ocasionales de viaje. Me gustaría saber la historia de los demás, conectarme de alguna manera con esos otros. Conectarme con una de esas historias que cuando se rompe el hielo, te haces parte de ellas, y te conmueven, te hacen reflexionar, te destrozan o simplemente te alientan. Está claro en casos como el de antes está la abierta posibilidad de tender un puente y establecer comunicación con el otro, pero casi nunca lo hacemos: preferimos ocuparnos de nostros mismos.


Los seres humanos vistos formando parte de una foto área, somos menos que polvo, pero vistos bien de cerca, talvés no es necesario con lupa ni con microscopios, somos todos raros, extraños, contradictorios. Y tambien solitarios. Estamos un poco solos en el medio de la gran ciudad, tal vez porque no sabemos demasido bien con quién contamos para compartit intimidad, lo que es yo creo que la humanidad no se logra en soledad, por lo que siempre ando sapiando.


Lo sé siempre tengo una conducta de anfibio, pero talvés no sé, es simplemente la vida, o por "casualidad", como suele decirse. Pero esas casualidades no existen, cuando alguien necesita algo con mucha urgencia y lo encuentra, no es la casualidad la que se lo proporciona, sino él mismo. Destino y sentimiento son nombres de un solo concepto.


En fin, el destino o el propio deseo te guian. El destino me guió a una ciudad que por A, B, C no quisiera dejar… que a pesar de los defectos y virtudes guardo en mi los mejores momentos que van a quedar en lo profundo del alma.


PD: Lo sé el titulo es como nada que ver, pero puede que el hombre de la foto no tenga nombre, como yo que no tengo segundo nombre.


4 comments:

Almanaque. said...

Hola, bueno me encanto el texto que escribiste, lo encontre muy sincero... ahora vayamos al grano...

Muchas veces supongo todos nos sentimos de aquella manera (creo y espero) es decir, quisieramos quiza embebernos de las historias que nos rodean, conocer que sucede dentro de la mente de los otros, más por alguna razón nos escudamos en nosotros mismos y practicamente tememos conocer nuevos rumbos o explorar nuevas cosas. De cierta forma aunque a ratos lo neguemos siempre tememos de alguna manera a lo desconocido. AL seguir a ese hombre y fotografiarlo rompiste en cierta parte ese miedo, no se porque pero me recordo un poco a Amelie jaja. En fin, perdemos muchas oportunidades de conocer gente realmente interesante por temor, verguenza, prejuicios, y etc... Mmmm... creo que no se me queda nada en el tintero, aunque siempre se me queda algo, cuidate!

Me gusto tu blog, un abrazo!

Gus said...

Ya le dije que me gustaba.
Me demoré un año eso si...xD

Y bueno, mi miedo no se hizo realidad, al menos por ahora, porque seguimos siendo amigos.


Aguante Coldplay!! =D

vic said...

mmm, mmm y más mmmm.
no se que decir, por que dentro de mi propia cosmovisión lo encuentro un poco contradictorio, esta bien que no conozcas a la persona de la foto, pero si realmente queremos acércanos a alguien, nos acercamos de verdad, el resto son solo invenciones o actos que nosotros mismos nos hacemos sobre las otras personas tratando de descubrir su realidad (me fui en volá).
no lo digo por criticar (o bueno es una critica pero en buena onda), de hecho como escribiste, si te da lata, esta en ti cambiar(lo), en como te relacionas con la gente, lo más probable es que te miren en el ascensor como, que le pasa a este? de hecho a mi me pasa seguido, pero por lo menos quedas bien contigo aportando algo dentro de un todo.
bueno sorry por el jugo, te leo, chao!

Spock said...

Tu deberías ser guionistas, me gusta tu forma de ver la vida. Al menos la forma de llevar esas micro-historias a las letras y trasmitirla como si tuvieran textura y color.

Solo cuando un echo produce conmoción publica, que choque la micro donde vamos todos, que uno se tire al metro entonces como que se rompe el hielo y somos todos amigos a la fuerza por 5 minutos..

También las señoras en la micro tienden a ser sociables yo no se por que, yo podría viajar 1000 kilómetros y no decir ni hola al que esta sentado a mi lado.

Me acorde que una vez en los tiempos que me las daba de poeta saque mi cuaderno y le dije a la chica del lado si le podía leer algo, quizás no le gustaron mis poemas o eran muy cebolla por que de la nada me contó que tenia pololo.

Eso sería