lo que el viento no se alcanzó a llevar

Tuesday, November 04, 2008

¿Cuál es su gracia?


Hace una semana, un poco más o un poco menos, no sé , fui otra vez a la biblioteca nacional, y después de toda una intensa mañana, el wolfo nos dijo que deberíamos hacer un break. Los microfilms y el loko recabarren nos tenian en un collapsus letal.


Nos mandamos un almuerzo nutritivo en el Mc caca y pasamos por una feria artesanal que está al frente del cerro Santa Lucía. Entramos y vi unos cueritos con los nombres grabados. Y pensé que si en el caso que hubiese nacido hombre, ¿me hubiese gustado tener “GABRIELA” en la mano?

Una vez vi un libro que se llamaba la importancia de llamarse Ernesto. Yo, antes, si hubiese tenido que hacer un libro con la importancia de llamarse Gabriela, la verdad es que no hubiese tenido nada que poner en un comienzo claro!, el tiempo pasó y de la misma nada me empezó a gustar, de alguna u otra forma daba las gracias por haber recibido ese nombre, ustedes ya saben, el amor tiene un poco de locura, y la locura un poco de razón, y el tiempo siguió corriendo hasta que hoy, para decir verdad, hasta me da hasta un poco de lata, para ser sincera es bien difícil obviar que me llamo Gabriela, es un detalle que difícilmente voy a poder olvidar o esconder, lógicamente voy a tener que aprender a vivir con “Gabriela” y con los recuerdos que esas 8 letras tienen adherids.


Lo del nombre es extraño, antes de saber quiénes somos nos llaman ya por nuestro nombre. Sea de buena o de mala manera, nos marca para toda la vida sin que hayamos participado en la elección. Lo deciden nuestros padres (algo que en lo personal lo encuentro injusto, porque al final se convertirá en una cadena) y es que nacemos dentro de un entramado de deseos que pertenecen a nuestros progenitores.


En fin peor es nada, porque el que no tiene nombre, no existe. Si, yo puedo vivir con Gabriela, pero por qué tiene que existir un segundo nombre, en mi caso personal, prefiero a que no exista a ser el hazme reir, no creo que sea esencial, a mí con Gabriela me bastó, fue más que suficiente de VERDAD. Gabriela a una primer vista no está tan mal, pero lo otro, a primera vista es un nombre feo y a una segunda también. La verdad es que se encuentra en la lista de los nombres que sólo dios sabe que existen.



Yo no quisiera que ustedes se espantaran, pero un nombre si determina a una persona, yo averigüé sobre mi segundo y descubrí que es un nombre muy utilizado en el mundo nocturno, y luego de unas traducciones puede interpretar que lo que significa es “hija de la coja”, bonito?, lo dudo.



La situación que desde la ida a la biblioteca nacional aún no sale de mi cabeza, aparte de la reflexión sobre el nombre, es que devuelta, algún chistosito me robó mi pase escolar, lo preocupante no es que yo ahora no tenga como pagar mi transporte colectivo sino que quizás cuántas personas ahora se estarán riendo de mi foto más mi nombre.


El día en que les toque bautizar, ojalá lo piensen por que si le doy un poco más de color, el nombre es un componente esencial del ser humano, es un fragmento de su alma. Yo trato de aceptar y asimilar el deseo que mis progenitores tuvieron al ponérmelo , lo pienso y no lo entiendo, tomando esta consideración pensé mucho cómo llamaré a mis descendientes: Wisin y Chezyra.

2 comments:

vic said...

ahi termine de escribir lo anterior...
puta q manera de cagarme de la risa...
estoy en la tarea de descubrir tu segundo nombre, en un rato mas me voy a meter a googlar q nombre puede ser (mono con la lengua pa afuera)
bueno, sobre tu escrito, si totalmente de acuerdo, nos van a cagar siempre, no elejimo na al nacer, pero lo bueno es q nos podemos descargar con nuestros hijos (si es q los pensai tener).
bueno eso, chaus.

Spock said...

Son las 2 de la mañana y yo aquí cagao de la risa solo en el comedor..

Parece que varios nos mandaron a partir con el segundo nombre, menos mal que el nombre de mi abuelo fue Luis que paso a ser mi nombre después y eso que el tata no me saludo en 9 años claro a quien le gusta que roben a su hija así nomas a media noche.

Jajjaj me cague de la risa con eso de la importancia de llamarse Ernesto, yo escribiría uno que dijera no le ponga Luis al su hijo ya que las personas con este nombre tienden a mandarse puras cagas por naturaleza tales como:

1.- tomar cursos de ingles con horario libre que nunca se terminan
2.- comprar estupideces innecesarias
3.- tomar prestamos para los amigos
4.- dejar pasar la vieja una y mil veces..

Por estos y muchos otros motivos, por favor no usar este nombre..


Y que cresta, por que no dejan que los médicos le pongan nombre a los cabros chicos !