
Parece que la historia no ha tenido un desarrollo lineal y considerando que también me he saltado un par de detallitos, la verdad es que da lo mismo por donde se empiece. Al final nos entendemos igual ... un poco. Ya... eh cuando no me doy vueltas tratando de decirlo, nos entendemos bastante bien, o lo suficiente como para que puedan sacar sus propias conclusiones del cómo estoy y del cómo soy.
No entiendo mucho de técnicas de actuación, ni mucho menos de cómo se puede vivir una vida sin caer en errores. No me gustaría darme cuenta que tal vez halla perdido la mitad del tiempo haciendo teoremas y formulando estrategias como si esto se tratase de un problema con ecuaciones y sistemas de segundo grado, que asco. Me provoca rechazo la idea de saber que matemáticamente las cosas ya están determinadas, y no lo pongo como una afirmación si digo que la vida no es así, porque es difícil explicarme ahora cómo es: si realmente existen fichas sobre un tablero de ajedrez y tácticas, o si hay puertas que abren habitaciones con muchos más umbrales, o si en vez de tableros y puertas sólo existen cuadernos vacios con hojas que se escriben y van dejando un registro de lo que hubo. O si tal vez, en vez de todo eso solo hay una caja de bombones... no sé, pero de lo que sí tengo seguridad es que nada está determinado... o tal vez sí, a lo mejor en realidad si hay un destino al cual estamos sometidos, pero no creo que haya un solo camino o solo una instancia para nacer.
Las cosas no son así y nada es para siempre. Las situaciones, los contextos, los entornos cambian, el universo está cambiando y a cada segundo hay una nueva gama de posibilidades para que nazca una nueva historia, un nuevo capítulo. Nada me hace pensar que todo deba permanecer quieto, intacto, perdurable, sin cambios, porque ni tú ni yo, ni nuestro entorno va a ser el mismo como para ir pisando con la seguridad de que se está en tierra firme y no en un campo minado ni en tierras movedizas. Ni yo puedo asegurar que esto vaya a ser lo que realmente piense mañana. Lo más probable es que abandone de nuevo el blog porque vuelva a sospechar que escribir solo es una ventana abierta para que todas mis vulnerabilidades se hagan aún más evidente.
Me gusta darme el tiempo para vacilar y llenarme de dudas. Por eso yo creo que no tengo ninguna certeza en mi vida y evito a la gente que las tienen, precisamente esa gente es ese tipo de personas que en su papel de Congreso crean leyes defectuosas y que a raiz de sus malas gestiones solo provocan una ineficaz práxis legislativa. Esa gente es insoportable, porque impone un principio general para las situaciones, concluyendo los resultados de antemano. Hay veces en que siento que es más importante el corrido que tener claro a adonde llegar, si es que llego a algún lado, claro. A lo mejor por eso mis momentos los vivo así; los considero eventos estelares, inigualables, de vida fugaz, algunos perdurables y otros desechables, pero independiente de su carácter, todos los vivo como si no quedase más vida que este presente. Los vivo así porque no hallo otra forma de hacerlo, me muevo con la única convicción de que el pasado es capturable, el presente es estelar, y el mañana... bueno, el mañana son un millar de posibilidades de eventos sin memorias.
Me da miedo que las cosas vayan a terminar peor. Si las cosas se terminan voy a pensar que son para volverlas a empezar cuando no hallan óbices que nos separen.
No creo que pase mucho tiempo hasta que yo vuelva a estar bien, porque lo estaré en la mediad en que vuelva a tener un ideal y algunas escasas convicciones intactas. Pero y tu?, ¿Cuánto tiempo pasará hasta que estés en paz? no sé...
Tengo miedo al odio de la gente, a su rencor, y si lloro no es porque me duelan las heridas, lloro por tí y por tu condición. Si lloro es porque me da miedo tu afección y tus relaciones y acciones enfermizas que no terminan nunca. Me da miedo que te alegre el dolor ajeno, me espanta, y solo quiero esconderme del monstruo, porque tu eres tóxico y yo?... yo ya no tengo piel.
Estoy cayendo muy bajo, pero quiero que cuando llegue el momento en que ame y ya haya nacido por completo, volver a estos recuerdos que perdurarán por sobre los otros que revivían los momentos del comienzo de nuestra relación. Voy a regresar aquí, y volveré a pensar en tí y en que las cosas no son para siempre, y que si este presente fue fugaz, de él tan solo pude capturar un recuerdo amargo que deja la dulzura de un aprendizaje.
No te odio si es lo que quieres saber, no tendría razón para hacerlo, pero cada vez que te pienso me da pena, una pena que nunca había experimentado, es una pena que me hace pusilánime. Y si temo es porque yo no sé cuál es tu az. Ya no me importa saberlo, no quiero conocerlo porque es una bomba mortal contra alguien. No es difícil adivinar que en realidad es eso, porque siempre ha sido así y siempre lo va a ser, porque las personas inestables tienen constantes desórdenes en sus vidas, como yo también. La diferencia es que yo no tiro bombas porque no odio, no gozo con el sufrimiento ajeno. Si soy inestable es porque no tengo una membrana permeable que filtre. La gente como tú solo es capaz de actuar y la gente como yo de ver actuaciones, por eso es que ambos no estamos bien por tu mala improvisación; yo, porque no fue una buena función, fue una actuación pobre, fue mala, saturada de momentos melodramáticos y duró tanto que terminé queriendo que me devolvieran mi dinero. Y tú, bueno... tú terminaste mal porque dedicaste todos tus pocos esfuerzos en articular un falso montaje que terminó fracasando de la peor manera.
Supongo que así son los actores, buscan conformar compañías porque saben que independientes no tienen mucho éxito. A lo mejor es bueno que sepas que no sólo es importante asociarse, sino que también es importante asociarse con buenos talentos. Pero no importa que no lo sepas por mí, digamos que ya no me preocupa pasearme con un espejo delante tuyo, pero fracasaste. Lo siento, se pudrió. Te estás pudriendo, se están pudriendo, te están pudriendo.
A lo mejor ni tan alejada está cuando dice que nunca estuve a tu nivel, que nunca fui para tí. A lo mejor es cierto, tal vez nunca debimos haber llegado tan lejos sin haber asumido que estábamos construyendo la torre de pisa en el aire, pero tu mal así lo obligaba. Lo que pasó fue que más temprano que tarde traté de cortar por lo sano, no lo entendiste nunca, porque todo lo hiciste por despecho, porque creíste en los refugios y me encontraste a mí y me confundiste. De alguna u otra forma lo supe siempre, y nunca deje de estar consciente de ello, bien sabía que era parte de tu extraña forma de actuar y que era parte de mi estado irresoluto no haber puntuado las ies en esa primera instancia. No lo digo llorando sobre la leche derramada, lo digo a manera de ejemplo de que en tí todos pueden transformarse en parte de tus montajes tratando de representar la historia que tu quieras teatralizar.
Sé que siempre te dije que nunca iba a esperar nada de tí, pero hoy espero que no se demore en llegar el momento en que sanes tus heridas, en que todas esas ansias por alcanzar la paz se hagan realidad y tu corazón no se siga irrigando con odio. Espero que comprendas que siempre quise lo mejor para tí y que en todo momento procuré evitar un momento como este. A lo mejor no sea bonita, no sea inteligente, a lo mejor sea orgullosa pero nunca seré inconsecuente, nunca obré buscando tu dolor. Ahora no me interesa que me pidas disculpas porque nada en tí tiene valor, ya no es necesario que te acerques, es inútil. Llegó el momento en que te consideres como una persona y no como una víctima, llegó el momento en que te des cuenta que si estás solo es porque nunca dimensionaste que los desórdenes internos sólo funcionan como paredes más que escalones que te transformaron en el victimario de tu propia desdicha. Espero que entiendas que si ahora estoy mal es por la decadencia y la inmundicia humana que nunca para de corroer. Ojalá tuviera fuerzas para dártelas a tí y ayudarte, pero ya no tengo nada para compartirte, digamos que tengo que pensar en mí y tú en tí. Lo lamento, rompiste todos los códigos que alguna vez tuvimos, y con ello también se fue el cariño, no creo que queden más réplicas, porque el terremoto ya pasó y se lo llevó todo, y si es que las hay, no las sentiré, ya no queda nada por romperse más que la imagen macilenta que tengo de tí. Espero que nunca se te devuelva el karma del que tanto hablas, y que nunca alguien te dedique su pena. Espero que entiendas que las ratas solo traen la pobreza y la miseria del alma. Espero que no vuelvas a caer en desgracia y que dios te libre del mal, amén.
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